Gesin

Para poder obtener las mejoras deseadas siempre pasaremos por una etapa inicial que es la implantación del sistema que hemos adoptado como el más adecuado para la empresa y sus procesos. Ese momento tan crucial conlleva una gran implicación por parte del personal asignado por la empresa donde se realiza.

No debemos olvidar que los requerimientos y necesidades son personalizados y la coordinación entre ambas partes es fundamental en pos del objetivo final.

La clave del éxito de nuestro sistema de trabajo pasa por mantener una estrecha colaboración con el cliente desde el primer día de la puesta en marcha del software. La planificación del tiempo para seguir manteniendo la productividad durante la implantación es el talón de Aquiles de todos los procesos de este tipo y en nuestro caso lo hemos resuelto con éxito en todas las intervenciones que hemos realizado.

Entender es la palabra clave para poder analizar los procesos. El software desarrollado íntegramente por el equipo de profesionales de Gesin está abierto a nuevas necesidades, permitiendo la adaptabilidad de cada paso en la búsqueda de los resultados deseados. Estudiamos el entorno donde va a desenvolverse la solución teniendo en cuenta los equipos, licencias, actualizaciones y mantenimiento.

El análisis de los datos iniciales debe basarse en los datos maestros de la herramienta,los que una vez configurados nos permitirá realizar las acciones previstas y contempladas para obtener los resultados buscados.

Esta configuración es la parte más delicada y complicada de la fase de implantación, si se hace con errores o saltándose procesos, el programa no se comportará correctamente y arrojará datos inexactos penalizando las interpretaciones de cada etapa, por consiguiente nunca lograremos los resultados reales y seguramente nos llevará a cometer errores que se van maximizando a medidas que se van sumando otros procesos claves.

El principal objetivo del análisis previo es detectar procesos repetitivos, poco productivos y sin valor añadido que se puedan eliminar del proceso de negocio. Paralelamente permite examinar los procesos actuales y verificar si los procesos definidos de base pueden convivir o adaptarse a los requeridos por la empresa.